Ilusionado o iluso

Quisiera compartir con vosotros este post publicado el pasado 18 de abril en el blog de In&Out, dedicado al Ecosistema Productivo y que trata todos los temas relacionados con la gestión de los Recursos Humanos. Desde aquí mi agradecimiento por su invitación para inaugurar su sección de Colaboraciones. Os dejo con este artículo basado en mi experiencia personal:

Tú o nada
Tú o nada

Llevas años en una profesión o trabajo que no te aporta nada y al que ya no te apetece aportarle nada. Te cuesta dormir y levantarte, y trasladas el trabajo a tu vida personal. Llega un punto en el que apenas hablas con tu pareja, padres y hermanos, y no juegas con tus hijos. No te apetece salir ni ver a nadie, no te apetece hacer actividades que antes te apasionaban. Piensas que el Mundo está contra ti, piensas que todos conspiramos contra ti, desde tu jefe y compañero hasta el ser vivo más remoto del planeta. Ese ser, piensas, tiene como objetivo en su vida conspirar contra ti, amargarte la vida.

Piensas que nadie te soluciona nada, que no se dan cuenta de tu malestar y si se dan cuenta “no quieren ayudarte”. Te sientes sólo, desesperado e inútil y te consideras el peor profesional que haya. Piensas que tantos años de estudio y trabajo no han servido para nada, te sientes estafado. Acudes al Mercado a enviar tu CV a cualquier oferta a sabiendas de la respuesta que te espera en el mejor de los casos, cuando no se produce una ausencia de respuesta. Echas la culpa a todos, y te martirizas cada vez que te miras al espejo, (cada vez menos porque no te apetece mirarte), llamándote inútil.

Sin embargo, tienes la decisión tomada, sabes lo que tienes que hacer desde hace meses, irte lejos, pero no lo haces. Quizás esperas que alguien te solucione el entuerto, quizás esperas a que esas horas que echas de más creyendo que eres más productivo tendrán su recompensa, quizás el involucrarte en más tareas de las que realmente debes hacer tendrán su premio, quizás esperas a que alguien te promocione o te suba el sueldo, quizás esperas a que una empresa te llame y te ofrezca el trabajo de tu vida, quizás esperas a que… bueno, quizás ya no esperas nada, o seguramente ya no sabes lo que esperas, o peor aún, sabes que si algo de esto ocurre vas a seguir igual, o peor. En definitiva, estás muy enfadado, contigo mismo y con todos, y saltas a la primera, te centras en lo negativo del pasado, del presente y del futuro: Te has creado un mundo propio y apartado del resto, te has dejado engañarte a ti mismo, como un iluso.

Si estás en este punto quizás lo primero que debas hacer es preguntarte lo siguiente: ¿Qué ha pasado?, ¿en qué momento me he perdido?

Estás en un momento en el que no se puede tomar una decisión en caliente, no obstante es el adecuado para empezar a hablar contigo mismo, cara a cara, de tú a tú. Estás en un momento en el que debes encontrarte antes de llegar a un punto de no retorno. Estás en un momento en el que o eres valiente contigo mismo o tu vida se desmorona y de verdad, estás en un momento en el que debes dejar de echarte el pulso a ti mismo y encontrar todo aquello que te sirva de impulso. Estás en un momento, en definitiva, en el que la única decisión es o YO o nada, y salir del refugio que te has creado, del engaño que te has creado…

CÉNTRATE. Te contrataron algún día porque eras válido, se casaron contigo porque entre otras muchas cosas le hacías reír, son tus amigos porque aportabas valores, momentos, siempre estabas ahí. Practicabas esa afición porque te hacía sentirte bien, te hacía superarte a ti mismo. Buscabas momentos de calma para escuchar tu música, leer tu libro, ver tus películas, disfrutar del silencio, de la compañía. Saboreabas cualquier detalle de la vida que ahora desprecias, como ver una foto, tomar una cerveza, conversar, asistir a eventos, museos, un tapeo, jugar con tus hijos. En esos momentos, estabas ilusionado.

No pierdas demasiado el tiempo buscando respuestas del por qué estás así, tan sólo comienza a dedicar tiempo a recuperar esas sensaciones, esos momentos, esas vivencias, esas personas, esas ilusiones, todo lo que forma parte de tu esencia, poco a poco. Desecha lo que no te aporta, coge lo que te aporta, coge todo aquello en lo que te gusta aportar, rechaza todo aquello en lo que no te apetece aportar. Decide, elige. Piensa en todo lo que has aprendido y has valorado en tu vida y contrástalo con situación actual. La diferencia es simple, tan sólo dejaste de actuar. La ilusión lleva a la acción. Pero Piensa que la ilusión que has perdido no la recuperas necesariamente cambiando de trabajo o marchándote lejos, porque el problema lo llevas dentro, da igual el escenario laboral si por dentro has perdido confianza e ilusión. Cambiar de trabajo o ciudad no soluciona nada si sigues igual. Si consigues recuperar la ilusión, si consigues encontrarte, podrás entonces valorar si tu trabajo y entorno actual cumple tus expectativas, se alinea con tus valores, te permite conseguir tus objetivos. Si no es entonces cuando debes tomar la decisión, ya en frío, de salir de allí, sin esperar nada más que lo que te ocurra en la vida a partir de ese momento depende únicamente de ti. Entonces verás cómo el Mundo entra en sintonía contigo, porque tu Mundo se mueve contigo, no permitas que sea al revés.

Anuncios

Autor: Antonio Guerra

Consultor de #RRHH y Empresas en @talento_local, Conocimiento, Desarrollo, PERSONAS

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s